Un buen grupo de ferrolanos pudieron disfrutar en el centro cultural «Torrente Ballester» de la conferencia a cargo Carlos J. Fernández Bollo sobre la historia del pasado y presente del órgano de la concatedral de San Julián de Ferrol.
Un acto en el que pocas veces tiene uno la oportunidad de disponer de tanta información y tan bien documentada como la que ha ofrecido el ponente, el joven mugardés Carlos Fernández Bollo organizada por la “Asociación de Amigos del Órgano de San Julián de Ferrol”.
La presentación de la conferencia y del ponente corrió a cargo del presidente de la “Asociación de Amigos del Órgano de San Julián de Ferrol”, Francisco Pérez Barro. Entre los asistentes se encontraba el Obispo de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol, Fernando García Cadiñanos, el párroco de San Julián Antonio Rodríguez Basanta y una nutrida representación de varias entidades de Ferrol y comarca.
En la antigua capilla del entonces «Hospital de Caridad» la palabra se convirtió en música. Carlos Fernández, organista titular de las catedrales de León y de Mondoñedo supo embelesar a los asistentes al ofrecer toda una serie de interesantes datos sobre «la historia del órgano en la concatedral de San Julián».
El primer órgano
El primer órgano de la concatedral fue el procedente del monasterio de Santa Catalina de Montefaro, de una
estética típica del órgano ibérico en Galicia, con factura de finales del siglo XVII, de autor desconocido, y que, tras la desamortización de Mendizábal, fue traído a San Julián en septiembre de 1845, tras las gestiones del presidente del Concejo de Ferrol, Esteban Calderón, y del obispo de Mondoñedo Francisco Cuadrillero, ante el arzobispado de Santiago.
Este órgano dejó de funcionar en torno a 1907.
Un nuevo proyecto en 1941
En 1941 el presbítero D. Eugenio Durán López inicia un nuevo proyecto para dotar a la concatedral de un instrumento digno, que llegará a contratarse el 23 de octubre por 40.000 pts. de la época, aunque en diciembre del año siguiente aumentaría su coste a 51.000 pts. por el encarecimiento de material y jornales. Del listado de bultos estibados para este nuevo órgano de San Julián de Ferrol, proporcionado por la fábrica de Organería Española, S. A. (OESA), se puede concluir con toda certeza que en él no se incluyó ningún tubo de ningún órgano anterior. Esto significa que ya no se conservaba en San Julián nada del órgano que había venido del monasterio de Santa Catalina, cuya suerte se desconoce.
Al final, tras abonar los costes propuestos por el constructor, llega este nuevo órgano al puerto de Ferrol el 28 de enero de 1943 procedente de Zumaia, inaugurándose el 18 de marzo con un concierto de Ramón González de Amézua con obras de Bach, Clerambault, Cabanilles, Cabezón, Franck, Dupré, Torres y Garbizu. Y quedó liquidado su pago el 3 de abril de 1943.
Su primer mantenimiento general se realizó en 1958, 15 años después de la instalación, y el siguiente en 1966, en que se aprecian serios problemas de transmisión y sonido.
Tras dar cuenta del mal estado del instrumento y de su pérdida de eficiencia, así como de la proliferación de la carcoma que le afecta, en 1973 se intenta una primera gran restauración del órgano, para lo cual OESA presenta un proyecto para su optimización, proponiendo una electrificación general y una pequeña ampliación, para lo cual se construye una estructura encima de la puerta de entrada de la concatedral y se traslada la consola al “presbiterio”, todo ello con un coste entre 860.000 y 960.000 pts.
En marzo de 1974 se reestrena el órgano a manos de Manuel Gesto García, advirtiéndose de nuevo problemas mayores en su funcionamiento.
La comisión “pro-reparación” del instrumento, creada a finales de 1973, por el deterioro constante del instrumento, contacta con el organero Gabriel Blancafort, reconociendo éste a finales de 1975 que la mala calidad de sus elementos no permite una restauración aceptable, y propone un órgano nuevo a nivel de suelo, lo que aportaría ventajas prácticas y acústicas.
El organero De Graaf también aporta un proyecto para un órgano nuevo.
En diciembre de 1981 se intenta ampliar y optimizar el órgano, que acusa una conservación lamentable y está afectado de abundante carcoma, recibiéndose un proyecto de Orgamusic presupuestado en 9.895.000 ptas, pero no llegó a realizarse.
En 1985 se solicitó a la Xunta ayuda para la restauración del órgano en el marco del programa de restauración de órganos de toda la región, sin respuesta.
En abril/mayo de 1988 se recibe un proyecto de restauración por parte del taller de J. A. Azpiazu, en el que se propone desmontar el instrumento por completo, tratar la madera contra la carcoma, sustituir el mecanismo mecánico por otro de transmisión eléctrica, con electroimanes y por cable, aplicando el diseño que proponía OESA en 1973 (órgano encima de la puerta y la consola en la nave), añadiendo más tubos en el pedal y varios registros más, alcanzando un total de 1016 tubos. Todo ello con un presupuesto de 1.458.000 ptas. En 1989 se compró un nuevo motor generador de aire para
instalarlo en el órgano renovado, que será colocado encima de la puerta de la concatedral, en una nueva estructura construida al efecto, con el fin de mejorar su rendimiento acústico y prevenirlo de la humedad del coro alto. Sería inaugurado el 5 de mayo de 1990 por Miguel del Barco Gallego, quien tuvo que cambiar parte del programa por culpa de los fallos que se producían en la transmisión renovada del órgano.
La última fase de esta restauración se inició en junio de 1990, sustituyendo los 15 tubos de madera de los tres castillos principales de la fachada por otros 15 metálicos (70% de estaño), y más largos de medida, , comprados al taller de organería Rusiñol, para dar una sensación más esbelta. Todo este proceso, que también tuvo eco en la prensa de la época, llegó a costar 4.500.000 pts.
Pero el órgano comenzó a presentar más problemas de transmisión que antes, se restringió bruscamente su uso y dejó de tocarse con regularidad y con conocimientos profesionales. A principios del siglo actual se intentaron varios proyectos de puesta a punto, pero no se llegaron a realizar. El material del instrumento siguió deteriorándose hasta un punto de no retorno, tanto por falta de información como por falta de mantenimiento. La última visita de un organero para revisar su estado se produce a finales de junio de 2021. El instrumento y su estructura fueron considerados un peligro de colapso inminente.
Un nuevo órgano
En 2022 un grupo de entusiastas comienzan a pensar en la idea de un nuevo órgano para la concatedral de San Julián. Se proyectó un órgano sinfónico policoral, de gran porte y con la tecnología mas moderna, con cuatro teclados y alrededor de 70 registros, pero el elevado coste que se aproximaba a 2 millones de euros llevó a descartar el proyecto.
En 2024 se inicia el proyecto de adquisición e instalación de un órgano histórico. Se trata de un órgano T. F. J.
Robson, construido originalmente en 1842 para la St. Aloysius Church en St. Giles, Oxford, y renovado parcialmente en 1881 por Henry Jones & Sons.
En 1995 fue adquirido y trasladado a Países Bajos por Fokke-Rienke Feenstra, dándole una segunda vida en Veenhuizen, provincia de Groningen.
El nuevo órgano cumple con todos los requisitos musicales, litúrgicos y acústicos para la concatedral, tratándose del órgano ideal para San Julián. Se colocará a nivel de suelo, como sugería Blancafort en1975, en el presbiterio, al lado derecho (de la epístola).
Posee 2 teclados de 61 notas, un pedal de 29 y 23 registros. Ronda los 1.800 tubos y se encuentra en proceso de restauración integral, estando previsto que sea instalado en la concatedral en el verano de 2027. Su coste es de 247.300 euros.
Con este proyecto, se le dará una segunda vida a una pieza de patrimonio muy idónea, y abaratando drásticamente los costes que supondría implicarse en la construcción de un órgano de nueva factura.
Con este nuevo órgano se persigue y plantea atender varios objetivos de gran trascendencia para la ciudad y su comarca: Celebraciones litúrgicas. Conciertos (ciclos internacionales). Docencia, a través de la dotación de la oportuna plantilla en el Conservatorio. Repercusión en el turismo del camino inglés. Concursos……
Y finalizó la conferencia, amplísimos datos, historia viva, y deseos de que pronto, tal y como se prevé la concatedral de San Julián cuente con el deseado órgano. Y aplausos y felicitaciones para Carlos Fernández Bollo, considerado ya como el organista de Mondoñedo-Ferrol.
«La asociación de amigos del órgano de San Julián de Ferrol»
Para cumplir con estos objetivos, en septiembre de 2025 se ha constituido «La asociación de amigos del órgano de San Julián de Ferrol», que es este momento realiza una campaña solidaria de micromecenazgo destinada a la ciudadanía y empresas locales, para que puedan realizar aportaciones económicas destinadas a la adquisición del órgano, en la cuenta bancaria abierta a tal fin. Toda aportación está favorecida de los oportunos beneficios fiscales de hasta el 80%, sabiendo que es un proyecto del que debemos sentirnos partícipes toda la ciudadanía para colaborar en el enriquecimiento de la cultura del presente y futuro para Ferrol y su comarca.
El número de cuenta para hacer aportaciones: Cuenta “Pro órgano de San Julián” ES58 2080 0200 46 3040172122
La Asociación tiene su sede en la Concatedral de San Julián C/ Iglesia, s/n. 15402. Ferrol a.amigosorganosanjulian@gmail.com
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