Carta al señor Sánchez

Juan Cardona

Estimado «presimiente», siguiendo la moda epistolar me atrevo a dirigirme a usted sin más expectativa que al leerla le haga reflexionar otros cinco días y tome la decisión que considere. Aún resuenan en la noche electoral los vítores de su mesnada en un alabaré sin fin por su tercera derrota consecutiva conservando el puesto de mandamás del estado.

Intento buscar un paralelismo con figuras históricas y lo veo como Julio César cruzando el Rubicón en contra de la opinión del senado y como posteriormente fue eliminando, primero a los que compartían el poder en el triunvirato y después no dejó títere con cabeza, cuales presidentes de autonomías o barones regionales como los que usted defenestró. César, ya con el camino libre se hizo nombrar cónsul y dictador perpetuo, así empezó don Francisco
con 40 añitos en el timón; los gallegos tendemos a perpetuarnos, tenga cuidado y controle a la vicepresidente fenesa.

No estuvo el César ajeno a controversias matrimoniales; solamente hay tener presente la paremia: «La mujer del César, además de ser honesta, debe parecerlo» refiriéndose a Pompeya a la que César repudió. Busque a un buen abogado para lo que pueda venir en su entorno, se lo digo de corazón. Volviendo a la historia de don Julio llegamos a lo sucedido en los idus de marzo en los que los conspiradores asesinaron a César junto a la estatua de Pompeyo.

Para no repetir la historia líbrate, permíteme el tuteo, de tu «Bruto», que sin duda pertenece a tu equipo. Mirando los caretos de los ministros puede haber más de un candidato.

Si me lo permites un consejo te doy: líbrate de los llamados independentistas catalanes; ya que machaconamente van a repetir una y otra vez las acciones del «procés». No contabilizamos los minutos que mantuvieron la Republica el 1 de octubre de 2017. En una imagen retrospectiva nos encontramos con Lluís Companys que el 6 de octubre de 1934 proclamó el Estado Catalán, esta vez la independencia duró 10 horas.

Algo más había durado, unos años antes, la proclamación de la «República Catalana» hecha por Francesc Macià (líder de ERC) en Barcelona el 14 de abril de 1931, solamente la gozaron durante 3 días. Retrocediendo doscientos años en la guerra de sucesión española el jurista Rafael Casanova defendió la causa del archiduque Carlos ante las
tropas de Felipe V. En 1714 derrotado Casanova fue posteriormente amnistiado y regresó tranquilamente a su profesión de abogado hasta su muerte. Sí seguimos retrocediendo en el tiempo durante 1641 Pau Claris proclama la república independiente; siete días más tarde pactó el nombramiento del rey francés Luis XIII como conde de Barcelona. Se imaginaban que le salía a cuenta el cambió de vasallaje para evitar el pago de la Pragmática Unión de Armas, pero el francés les subió el peaje y no pudieron disfrutar de la esperada bajada de impuestos regresando años más tarde al redil. Ya con anterioridad en la guerra civil catalana habían nombrado como Conde de Barcelona a Enrique IV de Castilla y más tarde a Pedro de Portugal o a Renato de Anjou para evitar a los candidatos aragoneses. Podríamos buscar situaciones similares hasta los tiempos de Wifredo el Velloso.

Me acabo de enterar que te la han jugado otra vez en Cataluña y te han dejado tirado, no te ha valido para nada la Ley de Amnistía. No han esperado y se han repartido el poder entre ellos con mayoría en la mesa del parlamento lo que supone la defunción política de hecho del líder del PSC Salvador Illa. No será que no estas avisado.

Los acontecimientos se suceden con suma rapidez, Sumar se descompone y sigue el cerco judicial a su familia con tu hermano «en danza». El circo amplia pistas para dar oportunidades a tanto clown.

Si seguimos así de un «presimiente» que «dura y dura» habrá que apodarlo «Dura-tez»

 

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Un comentario

  1. Menuda lección de historia pero no creo yo que el tío este le afecte ni la historia ni nada agracias Juan sigue escribiendo así