José Carlos Enríquez Díaz
En Ferrol hay cosas que cambian con el tiempo, pero pocas lo hacen con la rapidez y la intensidad del discurso político cuando se cruza la línea que separa el gobierno de la oposición. El último ejemplo lo ofrece el Grupo Municipal Socialista, con Julián Reina al frente, que ha descubierto de repente las bondades de la pedagogía vial, la comprensión con el conductor y la necesidad de avisar antes de sancionar en la regulación del tráfico en San Felipe. Una propuesta sensata, incluso lógica, si no fuera por un pequeño detalle que rompe todo el relato: esa medida ya se está aplicando.
Porque mientras el PSOE presenta en prensa como propia la idea de avisar antes de multar, el Concello llevaba días haciéndolo. Tal y como se explicó en la comisión de esta misma semana —y consta en acta—, el gobierno municipal ya había puesto en marcha un periodo inicial sin sanciones, limitándose a enviar comunicaciones informativas a los conductores que accedieron sin autorización. Es decir, exactamente lo que ahora se presenta como propuesta estrella: primero informar y después sancionar. No es una idea en estudio, ni una sugerencia pendiente, ni una reivindicación necesaria: es una medida ya ejecutada.
Pero si llamativa resulta la falta de sincronización, más lo es el cambio de discurso. Porque no hace tanto, cuando el PSOE gestionaba el tráfico en la ciudad bajo la responsabilidad de Germán Costoya, la pedagogía no era precisamente la herramienta habitual. El margen de error era mínimo y la respuesta inmediata: sanción. Sin avisos previos, sin periodos de adaptación y, desde luego, sin ese tono comprensivo que ahora se reivindica con entusiasmo. La enseñanza era rápida, directa y, sobre todo, económica: se aprendía pagando.
Por eso cuesta no ver cierta ironía en la escena actual. Los mismos que aplicaban la norma con una rigidez milimétrica defienden hoy la flexibilidad; los que no concedían margen reclaman comprensión; y los que multaban sin previo aviso piden ahora que primero se avise. El milagro de San Felipe, que no consiste en cambiar el sistema, sino en defenderlo cuando ya está funcionando y presentarlo como propio.
Mientras tanto, la realidad sigue su curso. San Felipe continúa siendo una zona compleja, con una vía estrecha, sin aceras y con problemas históricos de seguridad y circulación indebida. El sistema de cámaras y control de accesos se ha implantado precisamente para poner orden en ese escenario, y lo ha hecho con un criterio progresivo: avisar primero y sancionar después, facilitando la adaptación de vecinos y conductores habituales. Exactamente lo que ahora algunos descubren.
Al final, lo que queda no es un debate técnico ni una mejora sustancial, sino una escena bastante más sencilla de entender: la medida ya se aplica, los avisos ya se están enviando y el sistema ya está en marcha… mientras otros llegan después a proponerlo como novedad. No hay innovación, ni rectificación, ni evolución política que valga; hay simplemente oportunismo con retraso.
Porque en Ferrol no hace falta escanear ningún código QR para entender lo que está pasando. Basta con recordar quién multaba sin avisar… y quién ahora pide avisar cuando ya se está avisando. En Ferrol no hacen falta discursos reciclados ni conversiones de última hora para entender lo que está pasando. Lo que hace falta es coherencia, algo que no se improvisa cuando se cambia de bancada. Porque no es creíble pedir comprensión después de haber gobernado sin concederla, ni vender como novedad lo que ya está funcionando. La política no debería consistir en llegar tarde, repetir lo que otros ya aplican y esperar el aplauso. Y, sin embargo, eso es exactamente lo que estamos viendo: mucho ruido, poca memoria y un oportunismo difícil de disimular.
Y es ahí donde todo encaja. Porque cuando no hay ideas propias, lo más fácil es apropiarse de las ajenas y presentarlas con gesto solemne. No es innovación, ni propuesta, ni mejora: es simple copia con retraso. Y lo más llamativo no es que lo hagan, sino que lo hagan convencidos de que nadie se va a dar cuenta. En Ferrol, por suerte, aún queda memoria para distinguir entre quien gestiona y quien llega después a ponerse la medalla.
Galicia Ártabra Digital Noticias de Ferrol y la comarca de Ferrolterra.