El tango irresistible de Astor Piazzolla hechiza en Ferrol el teatro Jofre

La Sociedad Filarmónica Ferrolana (SFF) presenta este próximo jueves 4 de diciembre, en el teatro Jofre de Ferrol, Le Grand Tango, un concierto para dúo de pianos en torno a la obra de Astor Piazzolla, el genial compositor argentino que elevó el tango de los arrabales populares de Buenos Aires al olimpo de la música clásica, a cargo de dos intérpretes inmejorables para ello, el italiano Domenico Codispoti y el español Esteban Ocaña, dos destacados alumnos del legendario Joaquín Achúcarro, que colaboran habitualmente desde hace un cuarto de siglo.

En esta ocasión, además, el concierto estará dedicado a la memoria de Juan García Pérez, fallecido este mes de noviembre, quien fue a principios de siglo, durante una década, presidente y gran impulsor de la SFF durante una de las épocas más delicadas de su historia, y a cuyos esfuerzos se debe en parte la supervivencia y consolidación de este gran dinamizador cultural de la ciudad naval y de toda Ferrolterra, que cuenta en la actualidad con casi cuatro centenares de socios.

De hecho, el antiguo presidente de la SFF esperaba con gran entusiasmo este concierto, ya que era un gran admirador de la música de Piazzola y le apasionaba, sobre todo, su famosísimo tango para bandoneón y orquesta Adiós, Nonino, que el argentino había compuesto en 1959 en memoria de su padre, y que será interpretado por Codispoti y Ocaña, en una versión para dos pianos, como todas las obras del concierto, autorizada en su día por el propio autor mardelplatense.

El programa que sonará en el Teatro Jofre presenta así un recorrido muy personal, adaptado para el dúo de pianos, de la obra de Astor Piazzolla (1921-1992), compositor, bandoneonista y renovador e impulsor del tango como tal vez ninguna otra figura musical en la Historia. Del padre del “tango nuevo” sonarán en Ferrol obras inolvidables de su repertorio, como Tangata, que da título al nuevo disco de Ocaña y Codispoti, la Suite porteña, el ballet Soledad, el famoso e hipnótico Verano porteñola arrebatadora Oblivion, la jazzística Libertango, el irrefrenable Le Grand Tango, la Milonga del Ángel (de su suite del mismo nombre), la melancólica Adiós, Nonino (que en España se entendería como “Adiós, Abuelito”) y la legendaria Michelangelo 70, en homenaje al club bonaerense donde solía tocar el quinteto del propio compositor.

Piazzola es un músico que comparo a menudo con Manuel de Falla, porque tiene sus raíces en una música muy popular, como el tango (o el flamento en Falla), pero desde ahí, sin que pierda nunca su intensidad, la lleva a escenarios más sofisticados y de vanguardia, gracias a sus profundos conocimientos, su actitud y su ambición”, explica Esteban Ocaña“Menospreciado al principio en el mundo del tango clásico, como ocurre cuando uno intenta innovar, que se encuentra con la reticencia de los antiguos y los más académicos, se fue a París y estudió con Nadia Boulanger, que articulaba por entonces la vanguardia compositiva imperante en Europa”, añade. “Eso le abrió a nuevas sonoridades y armonías, y eso es lo que ahora caracteriza a Piazzola: que sin perder de vista el ritmo permanente de la milonga, que subyace en toda su música, construye un lenguaje propio, muy asociado al jazz, cercano también de Stravinski, de Shostakovich y de esa música española [de Falla], sin perder nunca el contacto con esa toma de tierra del tango”.

Por eso, asegura, Piazzola logró algo prácticamente inédito en el siglo XX: consiguió que su música, escuchando apenas tres compases, o 30 segundos, sea reconocible enseguida por el público no experto, todo un hito que habla mucho de su figura”. De ahí que lograra impregnar toda su obra de un “estilo popular, que nace de los prostíbulos de Buenos Aires y llega a los escenarios clásicos de la mano de algunos de los intérpretes clásicos más importantes, como [los pianistas argentinos] Marta Argerich Daniel Baremboin, o también [el violinista letón] Gidon Kremer o [el violinista israelí] Itzhak Perlman, que ayudan a que el público de música clásica lo valore –como a Falla– como un gran compositor, que bebe de una fuente popular pero que es capaz de traducir esa música a un ambiente más profundo y académico”. Adaptada para dúo de pianos, su música “transita por esa dualidad: una música de vanguardia cercana al tango, impregnada de esa melancolía que nunca se pierde en la obra de Piazzolla”.

La presencia en Ferrol de Domenico Codispoti, maestro del conservatorio italiano de Novara, y del español Esteban Ocaña, director del conservatorio de Linares (Jaén), tiene también un simbolismo especial, ya que ambos son alumnos destacados de Joaquín Achúcarro, estudiante a su vez de José Cubiles, otro gran pianista español que fue quien dio el primer concierto fundacional de la SFF en 1949, para el que la entidad adquirió uno de los dos pianos que serán utilizados en este concierto, junto a otro que es propiedad del Concello en el Teatro Jofre.

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