Becas para botellones

manuel molaresManuel Molares do Val-(molares@yahoo.es-cronicasbarbaras.es)

La Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo ha admitido a trámite un recurso de CC.OO. contra las nuevas becas que exigen el 5,5 de nota media a los demandantes.

El sindicato quiere que se concedan con el 5, el aprobado más bajo, para “no vulnerar la igualdad de oportunidades que garantiza el artículo 14 de la Constitución”.

Pero, ¿por qué el corte va a estar en el 5 y no el 4 o el 3? También los del 0 merecen la igualdad por los mismos motivos que los del 5.

Las becas las paga usted, que a veces debe privarse de comer filetes porque el Estado le da sus impuestos como matrícula o beca a muchos que se van de botellón de jueves a lunes porque alcanzar un 5 les pide poco esfuerzo.

Hay carreras cuyo acceso exige notas cercanas al 10, y la pregunta es por qué los sindicatos y partidos de izquierda no luchan también contra esa coacción dictatorial que impide que los vagos estudien Medicina.

En realidad, se trata de premiar a quienes no se esfuerzan: los sindicatos y los partidos políticos afines están plagados de gente que nunca estudió o terminó algo provechoso. Se becan moralmente a sí mismos.

Son gente que vive del presupuesto tras haber trepado, ese es su trabajo, por el aparato de los partidos y sindicatos pisoteando a quienes eran menos luchadores que ellos; son los duros escaladores desde las sentinas a la cofia del palo mayor.

Y si usted protesta porque los becados del botellón, aparte de no dejarle dormir, le esquilman su dinero, entonces usted es un reaccionario y posiblemente un fascista, aunque antes hubiera sido usted un rojo víctima del temido policía Billy el Niño

Ahora solo falta que los magistrados del Supremo provengan del «cuarto turno», una de las causas del descrédito de la justicia: cada cuatro jueces, tres son por oposición y el cuarto es promocionado por los políticos a través del Poder Judicial, la mayoría bajo mandatos socialistas.

 

 

Lea también

Gaza

Pedro Sande García Desde hace varias semanas, quizás demasiadas, mi capacidad para imaginar nuevas crónicas, …