El Plan de prevención y defensa contra los incendios forestales (Pladiga) correspondiente al año 2026, tras ser aprobado por el Consello de la Xunta contempla la mayor inversión de su historia con un montante total de algo más de 213 millones de euros incluyendo personal, así como inversiones en prevención y extinción, lo que supone un 18% más con respecto al año pasado.
Nuevos objetivos específicos
Cabe señalar que el Pladiga incorpora nuevos objetivos específicos y está integrado por cuatro planes: el de prevención; el de detección, disuasión, investigación y medidas correctoras; el de extinción y el de formación
En el marco del plan de prevención, se da continuidad al programa de divulgación para centros educativos con un mínimo de 300 charlas dirigidas especialmente a los escolares de los entornos rurales. Siguiendo esta línea, se apuesta de nuevo por la publicación «Os bolechas. Os incendios forestais«, para concienciar a los escolares.
En el campo de las actuaciones preventivas, está previsto actuar en una superficie de 33.880,41 hectáreas, en las cuales se contemplan trabajos en áreas cortafuegos, creación de fajas auxiliares, mejora de pistas forestales y quemas prescritas, así como las acciones enmarcadas dentro de las subvenciones para la prevención de los daños causados a los bosques por incendios y en las colaboraciones con entidades locales.
Además de estos trabajos preventivos, hace falta recordar que la Consellería de Medio Rural cuenta con un convenio para la gestión de la biomasa en las fajas secundarias firmado con la empresa pública Seaga, a través del cuál se le presta apoyo a administraciones locales y propietarios para cumplir con sus obligaciones. Este convenio cuenta con un presupuesto de 25 millones de euros anuales, el doble que el año pasado, y refuerza de forma notable los apoyos prestados.
Así, se incrementó el número de parroquias priorizadas, que pasa de 157 a 276, aquellas en las que los propietarios tienen la opción de contratar a Seaga para realizar las rozas preventivas por un importe de 420 euros por hectáreas. A mayores, sigue ofreciéndose la posibilidad de que esta empresa pública realice ejecuciones subsidiarias en hasta 10 hectáreas por municipio y año -fuera de esas parroquias priorizadas- y la limpieza de 12 quilómetros de vías municipales.
Al mismo tiempo, los municipios adheridos tienen a su disposición ayuda para revisión o modificación del plan municipal de prevención; y también apoyo para realizar inspecciones y notificaciones a los titulares de las fincas.
Al amparo de esta colaboración se impulsa -aún más- una estrategia de aldeas preparadas frente al fuego, impartiendo charlas informativas en las parroquias priorizadas y en aquellas catalogadas como de alta actividad incendiaria.
Plan de detección, disuasión, investigación y medidas correctoras
El Plan de detección, disuasión, investigación y medidas correctoras incorpora en esta actualización importantes novedades tecnológicas. Entre ellas, destaca la ampliación de un 30% de la red de videovigilancia, que llegará a 241 cámaras en 111 localizaciones, y la introducción de la inteligencia artificial en el sistema interno de gestión, con el fin de detectar de forma automática e inmediata humo y focos iniciales del incendio. Se creó también la aplicación móbil ALume, que ya está disponible para descarga y que actúa de forma complementaria al canal del 085. A través desta app la ciudadanía puede alertar de cualquier incendio forestal de una forma sencilla, aportando la localización exacta del foco, imágenes, grabaciones de audio y otras observaciones. Además, se dispondrá de tres drones de vigilancia de última generación que actuarán, principalmente, en las zonas de difícil acceso.
El mencionado plan incluye, del mismo modo, las nuevas incorporaciones relacionadas con el listado de parroquias de alta actividad incendiaria (PAAI). En este año salen dos parroquias -Santigoso en el ayuntamiento orensano de A Mezquita y Pardo de Limia, en Molinos- y se incorporan 11. Teniendo esto en cuenta, el número total de PAAI en 2026 es de 35, de las cuáles 24 repiten respecto al listado del año pasado. En el 2025 la cifra de PAAI era de 26.
Plan de extinción
Por otra parte, el Plan de extinción recoge, entre otras cuestiones, los medios humanos y materiales y
su distribución territorial. Dicho plan contempla importantes novedades de cara a este 2026, como son el refuerzo de la Unidad de Directores de Extinción, especializada en grandes incendios forestales, que pasa de 6 a 15 miembros; o la incorporación de 42 nuevas brigadas, de cuatro componentes cada una, pensadas para reforzar el dispositivo durante la temporada de alto riesgo de incendios. En total, el dispositivo estará integrado un año más por más de 7.000 personas, contabilizando tanto a los profesionales propios de la Xunta como los adscritos a otras administraciones.
En el campo de los medios materiales, se suman 16 nuevos bulldózeres para labores preventivas y se sigue avanzando en la mejora de las infraestructuras, con actuaciones en las bases aéreas existentes y en la construcción de otras nuevas, como la base de helicópteros de Lalín o el aeródromo de Valga. Se refuerzan los medios aéreos con dos nuevos aviones de carga en tierra, uno de coordinación y un helicóptero pesado. En total, serán 24 los dependientes de la Consellería, a los que hace falta sumar los del Gobierno central. En tierra habrá unas 380 motobombas y vehículos pesados, contabilizando tanto las de la Xunta como las municipales.
Plan de formación
En el campo de la formación, el objetivo es seguir la línea de los últimos años y ahondar en la mejora de
la profesionalización y seguridad del personal con el fin de conformar un dispositivo más eficiente y capacitado para afrontar las nuevas tipologías de incendios forestales.
En este año se realizarán cursos monográficos, acciones de entrenamiento del personal e iniciativas formativas para la formación a medios de las entidades locales y también dirigidas a la población. Todo esto cuenta con un presupuesto conjunto de cerca de un millón de euros.
Programa piloto para la detección temprana
El Pladiga contempla además el impulso de un proyecto piloto orientado a reforzar la cooperación de la población local en la vigilancia de incendios forestales en las comunidades de montes vecinales en mano común. Esta iniciativa está ya en marcha con la Mancomunidade de Montes do Baixo Miño a través de la red «Ollos no Monte», con la que se organizan equipos de vigilancia preventiva y detección temprana en los montes de su entorno durante la temporada de verano. Este programa tiene repercusiones muy beneficiosas y se está trabajando para replicar en otras zonas del territorio.
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