El chaleco salvavidas de Donald para Pedro–(Marcos López Balado)

Marcos López Balad0

Podría decir que el presidente Pedro Sánchez se ahoga, pero si dejo aquí escrito simplemente que no está en su mejor momento… imagino que nadie me lo discutirá. Lo vamos a considerar todos como un hecho bastante objetivo, espero. A ver, sí, incluso puede que me quede corto, ya lo sé, pero quería poner algo que ni el más férreo defensor socialista pudiera discutirme. Algo que pudiera valer como punto de partida y en lo que estemos todos de acuerdo.

El PSOE sangra ahora mismo con el caso Begoña Gómez, con el caso del hermanísimo o con el caso Koldo. No seré yo el que condene a nadie antes de tiempo, pero estamos oyendo cosas, y el oir según que cosas, que no voy ni a reproducir porque todos ya las conocemos, hacen que el PSOE sangre.

Pero… esto es solo la punta del iceberg. Hablamos de un gobierno atado de pies y manos, que gobierna sin apenas actividad legislativa y que en esta legislatura no fue capaz de aprobar ningún Presupuesto General del Estado. El último fue aprobado en diciembre de 2022. Al clásico enfrentamiento con la oposición hay que sumar los torpedos que una y otra vez le mandan desde el mismo bloque que lo invistió presidente. Podría desarrollar aquí que es lo que tiene atar con hilos un proyecto de gobierno que abarca a partidos de extrema izquierda, que no se aguantan entre ellos, partidos nacionalistas, o a partidos de muy a la derecha, etc. Pero esto ya lo sabemos todos y nos da para otro artículo.

Podríamos hablar de muchas otras cosas. De la pérdida de poder adquisitivo, a pesar de la subidas de salarios, sencillamente porque todo sube más que esos salarios. O podríamos hablar de que se trata de un partido muy comprometido con la vivienda pero que bajo su gobierno la vivienda no para de subir más, y más, y más, sencillamente porque no entiende (o finge no entender) como funciona el mercado y la ley de la oferta y la demanda. Cuestiones estas que dan para otro artículo también.

Y ya para acabar de poner contexto, podemos hablar de los resultados consumados de procesos electorales. Ojo, hablo de resultados, no de las estimaciones de un CIS secuestrado y cada vez más devaluado por un Tezanos según el que Pedro Sánchez podría ganar las próximas elecciones de EEUU o el próximo certamen de Míster Universo. Así, podríamos destacar, sin entrar en detalle, que desde que Feijóo asumió el mando del PP en abril del 2022, esta formación fue la fuerza más votada en 15 de 21 de los últimos comicios autonómicos, además de ser la fuerza más votada en las últimas elecciones locales y en las generales. Podríamos mencionar también, por su proximidad en el tiempo, las últimas derrotas socialistas en Extremadura, Aragón o Castilla León. Y probablemente de las andaluzas en unos días.

Y en medio de todas estas cosas (por citar algunas)… Pedro centrado en su “no a la guerra”. Su estandarte en este momento para las elecciones andaluzas, lo mismo que para las últimas ya mencionadas de otras autonomías, es “no a la guerra”. Como si alguna de las otras formaciones políticas estuviera defendiendo lo contrario. Los demás le hablan de los casos de corrupción, de las regularizaciones de inmigrantes, de los precios de la vivienda, etc, y Pedro… a lo suyo, “no a la guerra”.

Pero ojo, en 4 años de invasión Rusa contra Ucrania, con muchas víctimas y con ataques a objetivos civiles, con invasión y anexiones ilegales de territorios,… no escuchamos ningún “no a la guerra”. En Ucrania hay más de 40.000 bajas civiles y más (mucho más) de un millón de bajas de combatientes… pero nada, sobre eso Pedro no hace campaña. Que sí, que ya lo sé, que España junto con el resto de países de la UE han expresado su apoyo a Ucrania todo este tiempo. Pero lo que digo es que no hizo una bandera de esto.

¿Y por qué Pedro no hizo bandera del apoyo de España a Ucrania y sí de la guerra de Gaza o Irán?

Pues porque el PP también apoya firmemente a Ucrania y ahí electoralmente no va a rascar mucho, y porque además le genera un lío a su izquierda, porque sus socios se opusieron siempre a la OTAN (a la que pertenecemos) e incluso hubo algún despistado que se llegó a poner del lado ruso. Traducido: solo cálculo electoral.

Por eso mismo Pedro se dedica a lanzar criticas a EEUU y a Israel. Ojo, que no es que no las merezcan, que yo creo que sí, y que hay mucho que decir sobre eso… y me da para otro artículo también, que pienso escribir. Solo señalo la contradicción. No hay críticas a Irán por atacar objetivos civiles en los países vecinos que no le han atacado, pero sí a Israel por lo mismo. Por cierto, ataques con misiles con la cara de Pedro estampada en ellos… en fin. Habla de defender la democracia y de ponerse del lado correcto de la historia… en una visita a una dictadura como es la China. Y no critico el viaje, critico que puedas hablar con una dictadura sobre las democracias de los demás.

Y entonces, como llovido del cielo, cae el regalo de Donald. Persona sobre el que podríamos escribir muchos artículos, y casi ninguno bueno. Va el presidente de los EEUU y le contesta a Pedro para confrontar con él. ¡Regalazo! Ahora parece que la némesis de Donald es Pedro y refuerza así su imagen entre la izquierda mundial (que ya veremos si en Andalucía vale de algo). Un clásico entre los clásicos cuando te va mal… buscar un enemigo externo que justifique tu propia existencia. Vaya campaña andaluza que nos espera… “no me chilles que no te veo”, mientras el PP le afeará los casos de corrupción o la regularización de inmigrantes, Pedro “no a la guerra”.

Y, ya para ir acabando, os diré que en mi opinión Pedro y Donald son dos caras de la misma moneda. Son lo más parecido. El manual del estilo “trumpista” parece el libro de cabecera de Pedro. ¿No te lo crees? ¿Crees que están en las antípodas? No se trata de la parte ideológica, se trata del “modus operandi”. Incluso sobre la parte ideológica podría discutir cosas… que parece que nadie se acuerda que Donald antes siempre se había declarado demócrata, y que llegó a militar dos veces en esa formación y que llegó a aportar miles de dolares para las campañas de Clinton.

Pero yo cuando digo que son iguales me quería referir a la forma de “maniobrar”. ¿Cómo? ¿Qué me acusan de “tal cosa”? Pues digo que no era yo, que la voz no es mía o que las fotos están hechas con iA. Y además señalo un complot del partido demócrata que quiere acabar con la libertad. ¿Que un periodista me dice algo que no me gusta? El medio es antiamericano, un desastre y no tiene credibilidad. ¿No os suena de nada? Esa forma huir hacia delante, esa forma de atacar al mensajero y esa forma de negarlo todo, absolutamente todo, incluso cuando no se puede. “No mentí, cambié de opinión”, “eso son bulos de la máquina del fango” (pero su mujer está imputada por 4 delitos, su hermano sentado en el banquillo y sus secretarios generales en la cárcel), “me voy a tomar 5 días de reflexión…”. Lo mismo, el manual de actuación es el mismo: “Di o haz lo que sea para sobrevivir políticamente”.

Dicho lo cual, supongo que Pedro ya habrá enviado una cesta-regalo a Donald para agradecerle el chaleco salvavidas que le ha lanzado en su peor momento.

Lea también

Faros y teas–(Julia María Dopico Vale y Piñeiro)

Julia María Dopico Vale y Piñeiro Muchas cosas han ocurrido en Ferrol esta semana; todas …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *