El área Sanitaria de Ferrol despidió en la mañana de este viernes en un acto específico en el salón de actos del Hospital Arquitecto Marcide del Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol a las 10 personas que remataban su formación residente en las especialidades enfermeras.
Así, finalizaban 6 de Enfermería Familiar y Comunitaria, 2 de Enfermera especialista en Salud Mental, y otras 2 en Enfermería Obstétrico ginecológica (matrona). A los años de formación académica de los y de las profesionales de Enfermería, se añaden estos dos años más de especialización, en los que atienden en todos los ámbitos relacionados con la atención sanitaria tanto a la mujer como a la salud mental y al ámbito familiar y comunitario, habiendo asignado un tutor que sigue su aprendizaje.
Con respecto a esto, destacar que Ferrol, junto con Coruña, fue de las primeras áreas de Galicia en acreditar la formación de la especialidad de Enfermería Familiar y Comunitaria. En total, en la actualidad el área Sanitaria de Ferrol cuenta con 23 residentes y Enfermería, son un 16% del total de los 142 residentes que realizan su especialización en el Área Sanitaria de Ferrol.
La especialización de Enfermería Obstétrico ginecológica (matrona) se imparte desde el año 1995; la de Enfermería familiar y comunitaria desde el 2012; y la de salud mental desde el año 2020. Precisamente eran los tutores los que entregaban una orla y certificados a estas personas que fnalizaban su formación residente, en un acto en el que estuvieron presentes también el director de Atención Hospitalaria, José Lorenzo Muñoz Iglesias; la directora de Enfermería, Isabel Turnes Cordeiro; presidente de la Comisión de Docencia del área, Ramón López de los Reyes; la presidenta de la Comisión de Docencia Multidisciplinar de Atención Familiar y Comunitaria, Tamara López Cela; y la presidenta de la Subcomisión de Docencia de Especialidades de Enfermería, Marisa Fraga Sampedro.
Reconocimiento a los tutores y colaboradores docentes
Durante el acto, se emitió un vídeo recordatorio de los años de residencia. Por su parte, José Lorenzo Muñoz agradeció el trabajo e implicación tanto de los residentes como de los tutores y compañeros, aspecto en el que coincidieron todas las personas que interviron. Reconoció “el compromiso con una profesión esencial, y en la que aprendieron cosas que no están en los libros como estar al lado del paciente, acompañarlo y cuidarlo”. Isabel Turnes los felicitó por el alta calidad de los trabajos. “Los especialistas sois el presente de la Enfermería”, subrayó, y les recordó que «ser enfermera requiere profesionalidad, conocimiento, vocación, empatía y humanidad”. Tamara López Cela dio las gracias también “a los tutores, a los profesionales que os han acogido y los compañeros, porque todo eso forma parte del que sois, porque esta profesión se apoya en el colectivo” Y añadió, “intervenir, sostener, educar y estar exige una enorme implicación. Gracias por escoger esta profesión. Ya sois enfermeras especialistas”.
Por su parte Marisa Fraga dijo que “hoy celebramos que el área Sanitaria de Ferrol entrega a la sociedad a un grupo de enfermeros y enfermeras excepcionales. Este acto es el reconocimiento a lo que implica ser especialista de enfermería. Esta labor exige técnica, pero también empatía, escucha activa y una capacidad de adaptación que ya demostrasteis. Pero este éxito es un esfuerzo colectivo. Detrás de cada uno de vosotros hay tutores y colaboradores docentes que son el verdadero pilar de vuestra formación”. Y resumió las múltiples referencias a la labor de los tutores, “gracias por vuestro labor esencial, por ilumina su camino y por robar tiempo a vuestro propio descanso para transmitir no solo el saber hacer, sino el saber ser. Desde la Unidad Docente, nuestro agradecimiento más sincero: sin vosotros, este proceso de excelencia no sería posible”.
Trabajos fin de especialidad
Durante la mañana de este viernes algunos de estos residentes de la promoción 2024-2026 leyeron sus trabajos fin de especialidad referidos a aspectos clave del paciente desde una visión holística y comunitaria. Abordaron el cuidado de la salud mental a través de la escuela de padres y madres; y la valoración del programa Conecta 72. Junto con estos, ahondaron también en la relación de las heridas de larga duración con la ansiedad y la depresión; y en la soledad no deseada en cuidadores informales de pacientes inmovilizados.
En el primero de los trabajos presentados los residentes de salud mental abordaron la Escuela de Madres y Padres como espacio de reflexión que existe en la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil del área Sanitaria de Ferrol. La familia es el primer espacio de socialización, donde los niños aprenden a comprender sus emociones y el entorno. A medida que ganan autonomía pueden surgir tensiones en la crianza que comprometan su equilibrio emocional. Estas situaciones son frecuentes, por el que resulta necesario integrar a las familias en el proceso.
Estos residentes analizaron el impacto de la participación de los progenitores o tutores de menores atendidos en esta Unidad mediante la comparación de valores pre y post intervención. Concluyeron que “la intervención grupal basada en esta metodología puede favorecer cambios crianza, especialmente en la regulación del comportamiento, y ayudar a percibir las dificultades como más manejables. La tendencia positiva y la buena aceptación apuntan a su utilidad”.
En el segundo de los trabajos, los residentes de Enfermería Familiar y Comunitaria ahondaron en la continuidad de cuidados con el programa Conecta 72, que fue diseñado para conseguir que la información de las altas hospitalarias sea recibida, de forma automática, por los profesionales de los centros de salud, con el fin de mejorar la continuidad asistencial a través de la realización, en las primeras 72 horas post-alta, de una consulta telefónica por parte del enfermero/a de atención primaria a los pacientes que fueron dados de alta hospitalario. Estos residentes analizaron la opinión de las enfermeras y los enfermeros sobre el mismo una década después de su implantación. Esta iniciativa, orientada a favorecer la continuidad de cuidados y la coordinación entre niveles asistenciales tras el alta hospitalario es objeto de un estudio que ofrece una visión actual de su recorrido en la práctica asistencial. El trabajo pone el foco en la experiencia de los profesionales de Enfermería y en su percepción sobre la utilidad del programa, así como sobre sus fortalezas y posibles áreas de avance. Como conclusión, el estudio muestra que el Programa Conecta 72 es una herramienta ampliamente conocida, y que su aplicación práctica no es homogénea con algunas cuestiones a revisar y mejorar.
Otra de las residentes analizaba de manera pormenorizada los tipos de heridas crónicas y diseñaba un proyecto de cara a estudiar en un futuro su relación con la depresión y la ansiedad. Estas heridas crónicas suponen un problema de salud significativo para las personas que las padecen, presentando esta dolencia un aumento de su prevalezca, cronicidad y recidiva, especialmente en el grupo de edad de mayores de 65 años. “Los factores que pueden influir en su curación son múltiples y complejos, siendo necesario ahondar más en los factores en los que los profesionales sanitarios podemos actuar, como podrían ser los psicológicos, en concreto la depresión y la ansiedad, ya que podrían afectar negativamente a su calidad de vida”. Por lo que el objetivo del proyecto será evaluar a través de una serie de escalas específicas la calidad de vida en pacientes con esas heridas de larga evolución y su relación con la presencia de ansiedad y depresión.
Por último, otros de los residentes de Enfermería Familiar y Comunitaria abordaron la soledad no deseada en cuidadores informales de pacientes inmovilizados. La dedicación continuada al cuidado puede generar importantes consecuencias en la salud de ese cuidador, entre las que destaca la mencionada soledad no deseada, entendida como una experiencia emocional subjetiva de carencia en la calidad o cantidad de las relaciones sociales. Este fenómeno se asocia a un mayor riesgo de padecer deterioro funcional, ansiedad, depresión, peor calidad de vida e incluso mayor mortalidad, lo que la convierte en un problema relevante de salud pública. Por lo tanto, resulta necesario, indican, ahondar en el conocimiento de esa soledad no deseada y se marcaron como objetivos, analizar, mediante un enfoque mixto, la prevalezca y las vivencias de esa soledad no deseada y su relación con la sobrecarga y el apoyo social en cuidadores/as informales principales. Es a través de una investigación de carácter mixto secuencial explicativo, compuesta por una fase cuantitativa y una fase cualitativa. En la fase cuantitativa, se utilizó un cuestionario ad hoc formado por variables sociodemográficas junto con tres escalas validadas. La fase cualitativa consistió en un estudio con enfoque fenomenológico descriptivo basado en la realización de entrevistas personales, con el objetivo de explorar en profundidad las vivencias subjetivas de los cuidadores principales en relación con la soledad no deseada. Concluyen que la soledad no deseada en cuidadores informales constituye un fenómeno complejo y multidimensional, con estrecha relación a la intensidad y duración del cuidado, a la aceptación individual de la responsabilidad y a la percepción de apoyo funcional insuficiente.
Los resultados de este estudio radican en que la soledad se encuentra más íntimamente relacionado con la percepción de apoyo social funcional que con la propia sobrecarga del cuidador, el que pone de manifiesto la necesidad de reorientar las intervenciones hacia la calidad del apoyo más su cantidad.
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