Caranza y el Inferniño–(Enrique Barrera Beitia)

Enrique Barrera Beitia
En el corazón de Caranza tenemos un mercado con sólo cinco puestos abiertos, y no se entiende la razón para no querer cubrir los que están vacantes, porque las instalaciones son modernas y la clientela es muy fiel. Hablo con conocimiento de causa porque formo parte de ella. Pero además, este mercado sólo ocupa la cuarta parte del edificio, y tiene en su parte trasera un amplio patio completamente desaprovechado.

Algo parecido ocurre en pleno corazón del Inferniño, donde tenemos un centro comercial vacío en su mayor parte, y con un parking cerrado. La diferencia respecto al caso de Caranza es que su entorno si está urbanizado, y su parque es el punto más concurrido del vecindario.

Ambos edificios suman miles de metros cuadrados con espacio para instalar oficinas, guarderías, o cualquier otra actividad surgida de un concurso de ideas si estas escasean en el grupo de gobierno, porque es una realidad que no se hace nada en esta cuestión.

El anterior gobierno ya había trabajado en estos temas aunque no había cerrado ningún acuerdo, pero existía el compromiso de instalar en este centro comercial un coworking de la Diputación y las oficinas del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal).

La realidad es que la actual mayoría absoluta los ha descartado, como también lo ha hecho con el parque infantil en su interior, que llevaba en su programa electoral, y que ha sido substituido por un parque en el exterior, de cuestionable diseño e incuestionable racanería.

Es muy grave esta desidia municipal, porque somos una ciudad donde está aumentando la apertura de negocios, una actividad en la que éramos deficitarios, y más allá de actividades clásicas asociadas a un comercio de cercanía y del nicho de especialización de la industrial naval, nuestro ecosistema emprendedor parece orientado a mercados que aún no han alcanzado una mínima madurez. Parece una apuesta inteligente, así que convendría abaratar los alquileres para determinados emprendedores bajo la fórmula del coworking, que como ustedes saben, es un espacio físico compartido por autónomos y emprendedores que empiezan y que tiene la ventaja de reducir costes operativos.

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