Pedro Sande García
Venezuela lidera el ranking de países más corruptos del mundo, algo que ha ocurrido, y ocurre, tanto en períodos de libertad como de férreas dictaduras. Un mal endémico que corroe al país y que ha conseguido desperdiciar las enormes riquezas naturales de las que dispone su territorio.
Los últimos años de dictadura han sido una continuidad de la corrupción que esta enquistada a todos los niveles, tanto en la vida pública como en el sector privado.
También ha supuesto el exilio de más de ocho millones de personas, el encarcelamiento de 2000 presos políticos y la manipulación de las últimas elecciones presidenciales negando la victoria a los opositores al régimen.
El 3 de enero de 2026 será recordado en la historia venezolana por el día en que se produjo la operación Determinación Absoluta. Ese día, y pese a las esperanzas de algunos Venezolanos, el país caribeño pasó de vivir bajo un manto opresor a convertirse en una colonia de un imperio al que, como a todos los imperios, los venezolanos les importa más bien poco y cuyo único interés son los enormes recursos naturales, un interés geoestratégico y una vuelta a las históricas intervenciones, directas o indirectas, que sobre Latinoamérica han ejercido los Estados Unidos.
Vivimos tiempos muy oscuros donde el mundo está dominado por los nuevos zares que desprecian el derecho internacional. Ucrania y Venezuela, Gaza y la silenciosa y maquiavélica dictadura que con mano férrea oprime a más de 1400 millones de personas.
El resto del mundo es un mero observador que aplaude o muestra un tímido desacuerdo y cuya influencia en el contexto internacional es nula. La triste y decaída Europa se ha convertido en uno de esos observadores a los que nadie hace caso, despreciada por el zar ruso y objeto de burla por el zar de los Estados Unidos. En Europa está surgiendo, de nuevo, el griterío y las falsedades que expulsan las gargantas de esa extrema derecha que quiere llevarnos a esos horribles tiempos donde hasta el griterío fue silenciado por el ruido de los cañones. El mismo ruido que ha silenciado a la oposición venezolana, sus líderes pensaban que la operación Determinación Absoluta les daría a ellos el mando y la gestión del país. Ingenuos ellos que no quisieron ver los verdaderos intereses de su pretendido salvador, ante el cual se han arrodillado y humillado hasta el punto de querer compartir el Premio Nobel de la Paz.
Transcribo y modifico una pregunta que se hizo Mario Vargas Llosa, ¿Cuando se jodió el mundo?, creo que el mundo ya nació jodido pero hay momentos y etapas de la historia, como la que estamos viviendo, en el que la chingada se agiganta y tiene visos de descontrolarse. Se repiten los mismos mantras, un mundo donde no hay lugares comunes para convivir entre los buenos y los malos. En el caso de Venezuela podría parecer que ese binomio está entre los que apoyan al Chavismo o los que apoyan la invasión del imperio. No hay binomio, ambos bandos son muy malos.
El castellano es una lengua con una enorme riqueza, no tan solo por las más de 93000 palabras que podemos encontrar en su diccionario, también por la abundancia de expresiones que nos permiten disfrutar de nuestro idioma. Voy a utilizar dos de ellas para definir a una serie de personajes que han utilizado la intervención en Venezuela para solicitar que algo parecido ocurra en nuestro país. Tenemos experiencia histórica en derrocar un gobierno legítimo, lo hizo un supuesto patriota de aquí sin necesidad de que viniera un invasor, en concreto un ferrolano. Las consecuencias fueron muy, muy trágicas.
Ese golpe de estado supuso la desaparición de los patriotas, no se puede ser patriota cuando se desprecia y se pretende silenciar a millones de compatriotas, ahora solo hay idolatras o patriotas de pacotilla. El chorlito es una pequeña ave cuya cabeza es proporcional a su tamaño, de manera injusta para este pajarillo se ha utilizado el término «cabeza de chorlito«; cuando se quiere describir a alguien con poca inteligencia. No parece que el tamaño de la cabeza sea proporcional a la inteligencia. Un ejemplo es algún cabeza de chorlito, supuesto patriota según él, que ha insinuado al presidente Trump que mire para aquí para realizar un acto similar a lo ocurrido en Venezuela. Solo un cabeza de chorlito, y lo siento por la pequeña ave, podría decir semejante estupidez.
Ocurra lo que ocurra en Venezuela espero que los venezolanos puedan recuperar su libertad aunque dudo de que sea en su plenitud. Lo que no recuperarán serán sus recursos naturales, esos ya los han perdido. En Venezuela seguirá habiendo afortunados y miserables y la corrupción seguirá siendo parte de la vida diaria, algo que ningún
libertador ha conseguido instaurar ni con revoluciones ni con invasiones.
Cuídense mucho.
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