El sonido que late

Julia M.ª Dopico Vale

“ O son que latexa” es el nombre del concierto dirigido por Baldur Brönnimann que dentro de la temporada “Migracións” de la Real Filharmonía de Galicia, tuvo lugar en el Auditorio ferrolano presentando un original programa que comenzó con el Idilio de Sigfrido, una de las pocas obras exclusivamente orquestales de R. Wagner, representante de la “melodía sin fin” ‒ como apunta Nietzsche ‒ y escrita para Cosima, su esposa, creando uno de los cantos de amor más universales cuya delicadeza y ternura le valen ser considerada una de sus obras “más puras”.

En el mismo ambiente intimista sonó después Schattenhaft ‒ lleno de sombras‒, obra encargo de la orquesta al compositor gallego Hugo Gómez-Chao, escrita durante su estancia como residente de la Real Academia Española en Roma, en la que la orquesta utilizando
técnicas instrumentales que van más allá de las propiamente musicales, crea novedosas atmósferas tímbricas y recursos expresivos capaces de envolvernos en un clima oscuro y nebuloso como “cuando Orfeo entra en el mundo de las tinieblas empujado por el viento, sin haber más que rumores que se dispersan en el aire mismo, almas huyendo, figuras que son apenas una sombra que aspira todavía a más sombra”, algo absolutamente descriptivo en la primera parte de la obra: “unruhing” ‒ delirando‒ entre el caos reinante de una orquesta
fragmentada hasta la segunda sección: adagissimo, lontanissimo, sempre espressivo, en la que gestos románticos breves nos sorprenden con su oportunísima aparición transportándonos hacia una armónica y poderosa imagen.

Música interesantísima, de enorme poder sugestivo y conceptual. Y para terminar la Sinfonía núm.3 del sueco Franz Berwald en la que a través de tres movimientos despliega igualmente un delicado mundo interior, “Singulièri” ‒resaltando el carácter único de la creación‒.

Un excepcional concierto de mano de la Sociedad Filarmónica Ferrolana y de la Filharmonía universal.

 

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