La Unión Sindical Obrera comparte las reivindicaciones laborales y sociales que motivan la convocatoria, pero considera que el contexto político y electoral no reúne las condiciones adecuadas para que una movilización de estas características se traduzca en resultados concretos.
La Unión Sindical Obrera (USO), tercera fuerza sindical de España en representación, con
cerca de 14.000 delegadas y delegados y presencia en todo el territorio nacional, ha decidido no secundar la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre, conforme a la posición adoptada por sus órganos confederales.
La decisión responde a una valoración sindical sobre la oportunidad, el contexto y la eficacia de la convocatoria, y no supone, en ningún caso, un rechazo de las reivindicaciones sociales y laborales que la motivan.
USO comparte la preocupación por la pérdida de poder adquisitivo de las personas trabajadoras, el incremento del coste de la vida, la precariedad laboral, las dificultades de acceso a la vivienda y la necesidad de mejorar los salarios y las condiciones de trabajo. Se trata de problemas que afectan a millones de personas y familias y que requieren respuestas urgentes, medidas efectivas y compromisos concretos por parte de las administraciones públicas y de los agentes implicados.
UNA HUELGA GENERAL DEBE TENER OBJETIVOS CLAROS Y CAPACIDAD REAL DE NEGOCIACIÓN
La organización considera que la huelga general constituye una de las principales herramientas de presión y movilización de las personas trabajadoras y que, precisamente por su importancia, debe convocarse con una estrategia definida, objetivos alcanzables e interlocutores con capacidad para negociar y asumir compromisos.
En este sentido, USO entiende que la convocatoria del 11 de noviembre se produce en un escenario especialmente condicionado por la situación política, con un Gobierno en funciones, el Parlamento disuelto y unas elecciones generales previstas para el 29 de noviembre.
Estas circunstancias, según la valoración de la organización, dificultan que una movilización de estas características pueda traducirse en un proceso de negociación efectivo y en la adopción inmediata de las medidas reclamadas.
Para USO, la defensa de los derechos laborales debe estar acompañada de una planificación sindical rigurosa, capaz de transformar la movilización social en avances reales para las personas trabajadoras.
INDEPENDENCIA SINDICAL Y AUTONOMÍA FRENTE A CUALQUIER GOBIERNO
La Unión Sindical Obrera reafirma su carácter de organización libre, plural, autónoma e independiente de los partidos políticos, de los gobiernos y de las organizaciones empresariales.
Esta independencia constituye uno de los principios fundamentales de su identidad sindical y determina su actuación, tanto en la negociación colectiva como en la defensa de los derechos laborales y en la convocatoria de movilizaciones. USO mantiene sus reivindicaciones con independencia de quién ejerza las responsabilidades de gobierno, sin supeditar su acción sindical a los intereses o a los calendarios electorales.
La organización considera que las necesidades de las personas trabajadoras deben situarse en el centro de las prioridades políticas y sociales de manera permanente, y no exclusivamente durante los períodos electorales.
RESPETO AL DERECHO DE HUELGA Y A LA LIBERTAD DE LAS PERSONAS TRABAJADORAS
La decisión de no secundar esta convocatoria no implica cuestionar el derecho fundamental de huelga ni el respeto a las organizaciones que han decidido promoverla. USO reconoce y defiende la libertad de cada persona trabajadora para participar o no en la movilización, entendiendo que ambas decisiones deben ser respetadas.
La organización mantiene su compromiso con la movilización sindical como instrumento legítimo para la defensa de los derechos laborales, siempre que considere que existen las condiciones y los objetivos necesarios para desarrollar una acción eficaz.
USO MANTENDRÁ SUS REIVINDICACIONES ANTES Y DESPUÉS DE LAS ELECCIONES
La Unión Sindical Obrera continuará reclamando la recuperación del poder adquisitivo de los salarios, la mejora de las condiciones laborales, la lucha contra la precariedad, la reducción de la jornada laboral sin pérdida salarial, el refuerzo de la protección social y el acceso a una vivienda digna.
Estas reivindicaciones forman parte de la acción sindical permanente de la organización y seguirán siendo defendidas ante las instituciones, en las mesas de negociación y en los centros de trabajo, independientemente del resultado electoral y de la composición del próximo Gobierno.
USO considera que la defensa de los derechos de las personas trabajadoras exige independencia, coherencia, responsabilidad y capacidad de negociación, principios que seguirán guiando su actuación sindical.
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