Vespa Club Ferrol corona Madrid

Este pasado fin de semana el Vespa Club Ferrol “GOLFOS Y KINKIS” ha organizado el 1er desafío kinki, el cual consistía en realizar los 1200 km de la n-VI ida y vuelta en tres días.

Vespa Club Ferrol en Madrid

Este desafío ha sido realizado en sinergia con los creadores de la web rutanvi.com , creadores de un sistema de cuños a lo largo de esta ruta similar al del camino de Santiago, «una ruta entrañable que hará disfrutar como no se disfruta de un viaje desde hace tiempo debido a las autovías», apuntan desde el Vespa Club Ferrol.

Y así lo relatan desde el Club : «El viaje comenzó el viernes 1 de mayo, día del trabajador, inaugurando el tramo de enlace de Betanzos Ferrol el cual comenzaron en la puerta sita en las pías». «Ese día a las 8 de la mañana, contamos con algún compañero de club, Antonio, Dani y Coky, que los acompañaron algún tramo para disfrutar del evento, pero fueron finalmente 7 los «osados» en atreverse a realizar este evento completo,  Chiqui en su vespa 150 cl, Manel en su vespa 160 gt, la más antigua, Pablo en su vespa iris, Rober y Eugenia en su px, Alex en su dn y Rafa en su iris también que en este caso quiero hacer especial mención a él, gracias a su paciencia interminable puesto que nos hizo de escoba hasta casi llegar a Madrid y disfrutar menos que los demás de esta maravillosa montura, gracias a su empresa Freire Vidal que nos prestó un furgón para realizar la función de escoba llevando las mochilas y recambios».

«La primera parada la realizamos en Guitiriz “Panadería La Esquina”, 1er cuño para repostar y tomar un café. 2ª parada Becerrea, E.S.  Ruta Ancares. Saliendo de aquí cruzaron el antiguo puente de Cruzul del S. XVIII. 3ª parada As Nogais, restaurante Villacol, cuño y refrigerio. 4ª parada Piedrafita “O forno de Cañoto”, cuño y siguiendo. 5ª parada Trabadelo, restaurante “Nova Ruta”, cuño y a seguir ruta».

«6ª parada Ponferrada, hamburguesería Down Town, donde cuñaron suscartillas y se dirigieron a Cubillos de Sil lugar donde les esperaba una «calurosa bienvenida en el restaurante» “El Bayo», amigos de Manel, hasta aquí les acompañó su querido amigo Coky, volviendose a Ferrol haciendo ruta a través de las montañas gallegas. 7ª parada Celada de la Vega, Mesón Quiñones, café cuño y a seguir; 8ª parada Pobladura del valle, cafetería Vafer también conocida como el museo del whisky. 9ª Benavente, Rural Tatoo lugar que debido al día del trabajador se encontraba cerrado, aunque nos hacía especial ilusión visitarlo».

«10ª parada, Mota del Marqués lugar en donde pernoctaron en un hotel rural que es una antigua granja “La Aldea Colorada” un sitio con un encanto espectacular al igual que el pueblo con su castillo y sus grandes iglesias. Para llegar hasta aquí, ya que desde Benavente la N-VI es autovía, «nos desviamos para disfrutar aún más de nuestras máquinas y los campos verdes castellanoleoneses sumándole 90km a la ruta original. Así acabamos la 10ª etapa con 500km en nuestra espalda, sobre nuestras pequeñas, antiguas y preciosas vespas».

«El 2º día se dirigió la expedición hacia Valladolid «para desayunar los amigos» del Vespa Club Valladolid.  Ya en Valladolid después de pasar por Torrelobatón y ver su bonito castillo, los amigos vallisoletanos los «agasajaron con una calurosa bienvenida y un buen desayuno». Después los acompañaron hasta Olmedo un lugar con una muralla y un balneario precioso donde cuñaron y prosiguieron  viaje, dirigiéndose hacia el alto del león en la sierra de Guadarrama lugar que separa Segovia de Madrid y punto más alto la su ruta 1511 metros, donde aprovecharon para comer y proseguir viaje bajando las grandes pendientes ya en Madrid».

«14ª parada, hotel Galaico en Collado Villalba,  para cuñar y seguir. 15ª parada,  Moncloa lugar donde dejaron las motos puesto que no podían entrar a Madrid centro, y cogiendo un metro, ser dirigieron a la Plaza del Sol donde se encuentra el km 0 de las carreteras radiales».

Km 0- Madrid
Al alcanzar su destino tras 750 km de aventura sobre sus «avispas«, los viajeros no pudieron aproximarse a la placa conmemorativa debido a la celebración de un evento que impedía el paso. No obstante, lograron que alguien les tomara una fotografía del monumento. Finalmente, obtuvieron el sello en la plaza del Sol, en Bico de Xeado, donde celebraron la llegada saboreando un «helado de la victoria».
 
Con el objetivo cumplido, iniciaron el viaje de regreso. Se dirigieron nuevamente al puerto del León, donde la niebla persistía, aunque la lluvia les dio un respiro. Tras coronar la cumbre, prosiguieron hacia Mota del Marqués para pernoctar. Durante el trayecto, además de las frecuentes paradas técnicas en gasolineras, visitaron el hotel Doña Carmen en Tordesillas para sellar sus cartillas.
 
El tercer día amaneció soleado en Mota del Marqués, lo que les permitió partir sin demora hacia Benavente. Al igual que en la ida, evitaron la autovía realizando un rodeo por carreteras secundarias. Una vez en Benavente, continuaron hacia La Bañeza, que se convirtió en la 18ª parada de la ruta. En esta localidad de gran tradición motera, fueron recibidos con hospitalidad. Tras sellar en el hotel Alda, los viajeros observaron con sorpresa cómo el mojón kilométrico de la carretera nacional se encuentra empotrado en un lateral de la iglesia mayor.
 

La 19ª parada tuvo lugar en Toral de Fondo, concretamente en el Hostal Galicia, antes de continuar la marcha hacia Astorga. Posteriormente, realizaron la 20ª parada en Villafranca del Bierzo; allí visitaron Viña Femita para sellar sus credenciales y tomar un refrigerio, aprovechando también para ponerse los trajes de agua ante la amenaza de lluvia.
 
Al descender Piedrafita, en As Nogais, el grupo se detuvo a comer en el Bar Chavelo. Allí disfrutaron de la amabilidad de los clientes, quienes se interesaron por su aventura y les brindaron un momento inolvidable. Tras la pausa, retomaron el camino subiendo el puerto de Becerreá.
 
La 22ª parada se efectuó en el restaurante Prados, en O Corgo, donde volvieron a sellar antes de proseguir en dirección a Lugo. Ya en el tramo final de la ruta, al llegar a Coirós, se detuvieron en la parrillada Barral. Allí fueron sorprendidos por un emotivo comité de bienvenida formado por amigos y compañeros del club (Sergio, Coky, Andrea y Alberto).
 
Finalmente, realizaron la 24ª parada en Betanzos para obtener el último sello en Bico de Xeado. Tras compartir un café con sus compañeros, estos los escoltaron hasta Ferrol en un último tramo ya conocido, realizando la obligatoria parada técnica para repostar antes de concluir la aventura.

Última parada del desafío: Ferrol, sede del Vespa Club Ferrol ‘GOLFOS y KINKIS’. Allí fueron recibidos por  Juan Carlos con su mítico Vespino ‘Mortadelo’ del 67. Fue un final emotivo para una aventura de 1.500 km llena de contrastes: desde el calor y los paisajes gallegos hasta el frío y la lluvia. Llevamos nuestras máquinas de más de 40 años hasta la capital, superando el reto con éxito.

«Una mención especial a estos siete vespistas que han hecho lo que muchos no se atreven, disfrutar en sus carnes de una gran aventura como esta, consiguiendo su diploma de la Ruta N-VI al haber sellado más de 15 lugares colaboradores con la web». 

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