El alcalde de Neda, Ángel Alvariño, se reunió al mediodía de este viernes en la Casa de la Cultura con el vecindario para hablar sobre los problemas de abastecimiento de agua registrados en el municipio entre la tarde del 13 y el 16 de agosto (falta de presión e interrupción del suministro en distintas zonas del territorio), y recoger las quejas de las personas afectadas.
En el encuentro, se informó además de las medidas propuestas por Viaqua, firma concesionaria del servicio, para evitar que la situación se repita. Así, el alcalde comenzó aludiendo al origen del problema. La existencia de roturas detectadas en la infraestructura de suministro que, ante la escasez de agua, cumplía reparar con urgencia; y un baipás con Narón que, dado el elevado consumo detectado esos días en los municipios cabecera de la comarca, no dió suministrado agua con la presión suficiente para abastecer a toda la localidad.
Avanzó después de las medidas que, de forma progresiva, el Ayuntamiento pretende llevar a cabo. La prioridad pasa por aumentar la capacidad de bombeo de agua bruta que va hasta la ETAP de los Pazos. El paso siguiente será la puesta en funcionamiento de un antiguo depósito para aumentar la capacidad de almacenamiento y, por último, a la sectorización de la red, que permitirá llevar a cabo reparaciones sin que afecten al conjunto del municipio.
Las personas asistentes demandaron para este tipo de situaciones canales de comunicación más directas y eficaces y preguntaron sobre posibles reclamaciones.