Un vecino de Ferrol acusado de traficar con droga, oculta en cajas de picadillo de carne, ha alegado que «algún toxicómano» de su entorno suplantó su identidad para pedir el paquete de cocaína. «Alguien usó mi nombre, mi número de teléfono y mi anterior dirección, yo nunca hice el pedido», ha expuesto el procesado.
Lo ha hecho durante el juicio que se celebra en la sección segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña. «No era para mí», ha insistido tras recalcar que «nunca» pidió ni recibió «ningún paquete». Fiscalía solicita para él una pena de siete años de prisión,y multa de 500.000 euros mientras su defensa reclama libre absolución.
Durante la vista, el encausado ha explicado que «algún toxicómano» le sustrajo la documentación «en el fumadero» donde se concentraban para consumir droga. «Alguien de ese entorno me cogió el DNI y me pidió el número con el fin de que el paquete llegara allí y cogerlo», ha expuesto.
Respecto al teléfono ha argumentado que lo compró «en el mercado negro». «No es mío, lo usaron muchas personas», ha manifestado para apuntar que la línea telefónica no está a su nombre.
HECHOS
En su escrito de calificación, el Ministerio Público sostiene que el 4 de septiembre de 2024, como resultado de un análisis efectuado en el aeropuerto de Madrid-Barajas, se detectó en el almacén del recinto aduanero la existencia de un envío que presentaba una densidad que pudiera corresponder a sustancias estupefacientes.
Por ello, se procedió a su apertura encontrándose en su interior 48 latas de picadillo de carne cada una de las cuales contenía un doble fondo en el que se ocultaba una sustancia blanquecina que, al aplicarle un narcotest, dio resultado positivo en cocaína.
El referido envío contaba con un peso declarado de 6.205 gramos, procedía de Luque (Paraguay) y su destinatario era, sostiene Fiscalía, el acusado, con domicilio en Ferrol.
«Siendo éste el encargado de recibir la sustancia estupefaciente cuyo destino era obtener un lucro con su comercialización ilegal«, señala en su escrito de calificación en el que asegura que las latas contenían 4.007,40 gramos de cocaína con una pureza del 89,08% y cuya venta en el mercado hubiera supuesto 147.686,51 euros.
Para el Ministerio Público, los hechos son constitutivos de un delito contra la salud pública por tráfico de sustancias estupefacientes por el que solicita para el hombre siete años de cárcel.