
Supone así el inicio del fin de un edificio abandonado desde hace años, situado en primera línea de playa, y que se encuentra en un avanzado estado de deterioro -sin ventanas en la parte superior, con los accesos y ventanas del bajo tapiadas, con pintadas, grietas…-. Un edificio que degrada la imagen del arenal. Tras su desaparición, el Ayuntamiento incorporará la parcela en la que se asienta al sistema general viario, mejorando la conexión peatonal entre las dos vías que confluyen en la zona.
El derribo se inicia así tras un largo proceso administrativo impulsado por el gobierno local que, en agosto de 2021, aprobaba inicialmente el expediente de expropiación urbanística. A continuación pasaba la fase de información pública y, tras su aprobación definitiva, el Ayuntamiento se hacía con la propiedad con el pago de 17.604,73 euros, cifra resultante de la valoración técnica. La tramitación previa se completaba con la redacción del proyecto de demolición y la licitación de la actuación.
Asimismo, y una vez concluya el derribo, la intención del Ayuntamiento, según explica el alcalde, es aprovechar la parcela para mejorar la conexión peatonal entre las dos carreteras que concluyen en este punto, conectando las aceras de Aldea A Lagoa y de la carretera de la playa. Una medida que permitirá optimizar la seguridad vial en el entorno del arenal, con un intenso flujo de vehículo durante el verano.