La actividad de construcción de elementos para parques eólicos marinos que ha llevado a cabo Navantia en los últimos diez años ha aportado 130 millones de euros anuales al PIB nacional y ha sostenido más de 3.000 empleos en la propia empresa, la cadena de suministro y la actividad económica generada en torno a este negocio.
Así consta en el informe que la compañía ha presentado este jueves en un acto celebrado en Madrid con motivo del décimo aniversario de su primer contrato en este sector: un proyecto firmado con Iberdrola en 2014 para la construcción de 29 cimentaciones fijas tipo jacket, en colaboración con Windar Renovables, y una subestación eléctrica, todo ello destinado al parque Wikinger, en el Báltico alemán.
Desde entonces, Navantia ha participado en 21 proyectos más, aportando estructuras para parques eólicos marinos en nueve países distintos, tanto en Europa como en EEUU, entre cimentaciones fijas, flotantes, subestaciones y piezas de transición. Son parques que, en conjunto, han contribuido a abastecer de energía renovable a tres millones de hogares y han evitado la emisión de 16 millones de toneladas de C02 en estos 10 años.
“Navantia Seanergies tiene objetivos muy ambiciosos de cara al futuro”, ha señalado el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, en el evento. “Cuenta con compromisos contractuales con clientes garantizados hasta el año 2032. Y eso nos permitirá aprovechar plenamente las oportunidades que ofrece este mercado”.
“La eólica marina supone trabajar por la descarbonización de la economía y por una transición energética justa”, ha señalado. “Potencia nuestra autonomía estratégica y contribuye a crear y consolidar nuevas capacidades industriales que alimentan a toda una industria auxiliar, fomentando un empleo de calidad y anclando la población al territorio”.
Independencia energética y autonomía estratégica
La apuesta internacional por la eólica marina y las oportunidades de traccionar una cadena de valor industrial en torno a esta actividad llevaron a Navantia a convertir este negocio en una de sus áreas ‘core’, según ha explicado el director de esta división de negocio, Javier Herrador. Esta decisión cristalizó en 2022 en la creación de la marca Navantia Seanergies, que agrupa las actividades de Navantia relativas a la eólica marina y al hidrógeno.
“Trabajamos con un modelo colaborativo basado en las sinergias con nuestra actividad de construcción naval y con nuestra cadena de valor que está creando nuevas oportunidades para el tejido empresarial en torno a una actividad que promueve la independencia energética”, ha dicho.
“A día de hoy, en Europa, solo Navantia Seanergies es capaz de construir los tres tipos de cimentaciones principales; jackets y monopiles en tecnología fija así como estructuras flotantes, que serán cruciales para el desarrollo de la eólica marina en España”, ha detallado Herrador. Navantia Seanergies ha construido el 70% de las estructuras flotantes en Europa, en los parques Hywind Scotland (Reino Unido), Windfloat Atlantic (Portugal) y Kincardine (Reino Unido).
Una cadena de valor para el despegue en España
A lo largo de la década, Navantia ha generado para estos proyectos un volumen de compras de 1.200 millones de euros, y ha construido una cadena de suministro de más de 500 empresas. La mayoría, 400 de ellas, son españolas, siendo estos proyectos palanca para su entrada en el sector y facilitando su preparación para afrontar el inicio de la eólica marina en España.
La Hoja de Ruta de la Eólica Marina y las Energías del Mar y el nuevo Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2023-2030 prevén alcanzar hasta 3 GW de eólica marina en 2030, lo que supondrá crear 7.500 empleos y aportar más de 2.000 millones de euros anuales al PIB, según el Libro Blanco de la Eólica Marina de la Asociación Empresarial Eólica (AEE).
La eólica marina es hoy el foco de actividad del astillero de Navantia Fene (A Coruña), que está dotado de las capacidades necesarias para construir cimentaciones flotantes y fijas, así como una fábrica de monopiles junto a Windar Renovables. Puerto Real (Cádiz), donde la eólica flotante comparte las instalaciones con la construcción naval, cuenta con un taller de paneles planos que optimizará la construcción de estructuras flotantes. Desde 2014, Navantia ha ejecutado o aprobado inversiones por más de 140 millones de euros para poner a punto sus instalaciones para la eólica marina.
En el evento se ha hablado asimismo del Centro de Excelencia de Energías Verdes (COEX Green Energies), que en 2024 presentó su primer proyecto, Ecofoss, con el objetivo de diseñar una subestación flotante cero emisiones, junto a otras cinco empresas tecnológicas: Red Eléctrica Española, Sener, Ocean Ecostructures, Ditrel y Uptech Sensin.