Presentado el Catálogo del Patrimonio Histórico sobre la Capitanía General y la Iglesia Castrense de San Francisco en Ferrol

El Palacio de la antigua Capitanía,General en Ferrol abrió sus puertas con la finalidad de presentar el “Catálogo del Patrimonio Histórico Inmueble de Defensa.I. Antigua Capitanía General de Marina en Ferrol. II. Iglesia Castrense de San Francisco en Ferrol”, acto organizado por la Academia de las Ciencias y las Artes Militares, en línea con las directrices del Plan Nacional de Arquitectura Defensiva y dentro de un ambicioso proyecto de catalogación de los bienes inmuebles de carácter defensivo afectos a Defensa.

El propósito de este libro es garantizar, a través de la descripción, delimitación, estudio histórico y evolución de estas edificaciones históricas, su correcta conservación, gestión y difusión, haciendo compatible la función cultural con las exigencias de seguridad y operatividad de unos edificios de pleno uso en la actualidad.

En un salón del trono con aforo completo el coronel de Intendencia (r) Juan Antonio Rodríguez-Villasante Prieto, académico; y la historiadora Carmen Perales Garat, colaboradora de la Academia presentaron en este libro dos importantes bienes inmuebles ubicados en Ferrol.

Entre los asistentes al acto se encontraban la directora xeral de Patrimonio Cultural, de la Xunta de Galicia, Mª del Carmen Martínez; el almirante (r) Fausto Escrigas; el Comandante General de las Fuerza de Proteccion de la Armada, general de Infantería de Marina, Manuel García Ortiz; el edil de Cultura, José Ponte Far; la edil portavoz del gobierno municipal, María del Carmen Pieltain; el academico de las Ciencias y las Artes Militares, Carlos Barcón Collazoel contralmirante (r) Antonio Pintos Pintos; los director de las Escuelas de Especialidades de la Armada, capitanes de navío José Luis Guevara Romero y Tomás Luís Cordón Scharfhausen; la vicerrectora del Campus de Ferrol de la UDC, Ana Isabel Ares Pernas;el delegado de Defensa en Galicia, coronel del ET Antonio Bernal Martín; el párroco castrense de San Francisco, Jairo González; el gerente de Exponav, Rafael Suárez; así como diversos representantes de la vida social, y cultural de la ciudad.

EL PATRIMONIO DEFENSIVO FERROLANO ES UN ORGULLO PARA TODOS

En primer lugar el Almirante Jefe del Arsenal, vicealmirante Ignacio Frutos Ruiz, saludó a los asistentes y sus primeras palabras fueron para destacar que en este volumen se presentan “dos importantes bienes del patrimonio inmueble de Defensa en Ferrol, la antigua Capitanía General de Marina, sobria por fuera y majestuosa en su interior, y la iglesia castrense de San Francisco . Estos dos singulares edificios construidos , como el Arsenal y el barrio de la Magdalena, en la mitad del siglo XVIII, siglo de la Ilustración, comparten un espacio de transición entre la ciudad vieja y la nueva población del siglo XVIII y permiten acercarse a tipos constructivos muy diversos, pero con una funcionallidad específica y necesaria para el correcto desarrollo de la función militar”.

Este trabajo es obra de estos dos incansables historiadores, permanentemente involucrados en as tareas de valoración y gestión del extenso patrimonio cultural militar en Galicia y en Ferrol.”.

“Sobra decir y más en este foro, que el patrimonio defensivo ferrolano es un orgullo para todos y, además, la demostración de lo que hemos sido capaces de hacer a lo largo de nuestra historia y sobre todo , la mejor prueba de lo que podemos seguir haciendo en el futuro. El Patrimonio no es solo un legado del pasado…nos ayuda a avanzar y a crear nuestro futuro”.

Seguidamente presentó a los dos autores de los trabajos tomando ambos la palabra.

DESARROLLO DEL TRABAJO

Juan Antonio Rodríguez Villasante inició su intervención destacando que éste es el primera acto que celebra la Academia de las Ciencias y las Artes Militares en Ferrol “fuera de nuestra sede en Madrid”. Resaltando la colaboración del mando del Arsenal “en estas tareas del Patrimonio Cultural”.

Hizo un resumen de como comenzó toda la labor “Todo comenzó con la comisión del plan nacional de arquitectura defensiva y del paisaje, de manera que hemos podido crear una especie de doctrina para la gestión de este patrimonio la que servirá para el sostenimiento y difusión de los valores culturales y hay que resaltar que estos valores son de carácter multifuncional e interdisciplinar, arquitectura, ingenierías, derecho, sociología, geografía y por supuesto de la función específica militar. Se trata entonces de obtener una completa catalogación de los bienes culturales abarcando todos los valores funcionales y de las formas construidas.
Se dio la oportunidad de colaborar con la Xunta de Galicia, con su gran apoyo, y extenderla al ministerio de Defensa, según sus competencias, de manera que elaboramos un modelo de catalogación para todas las necesidades”

Fue describiendo, tras la metodología como se desarrolló la catalogación de la Capitanía General y la iglesia de San Francisco. Los contenidos más destacables; la descripción y la valoración de los bienes, las condiciones de los valores funcionales y de las formas hasta pasar por la ejecución material de las obras, estructuras, sistema constructivo, impresiòn estñetica, contirnos y límites de protecciòn, así como temas relacionados con autenticidad e integridad.

En su conclusión final Rodríguez-Villasante se refirió a la valoración ponderada de las partes esenciales, secundarias y complementarias Así como a la situación administrativa , como datos de propiedad, uso, servidumbres enajenaciones etc.

LAS FUENTES DE INFORMACIÓN

Por su parte la historiadora Carmen Perales Garat trató sobre las fuentes de información para la valoración del patrimonio histórico inmueble.

Señaló que “Para poder hacer una correcta valoración de los inmuebles a catalogar recurrimos a diversos tipos de fuentes, históricas y actuales, gráficas y textuales, con la intención de conseguir la imagen más completa de la vida de la construcción, desde sus primeros diseños hasta su estado actual, para conocer las variaciones que haya podido sufrir y poder certificar su estado de conservación.

En primer lugar, cuando es posible, hacemos una visita presencial al monumento. Esto nos permite comprobar in situ el estado del bien, constatar reformas, deterioros o pérdidas, especialmente en las estructuras interiores que, con frecuencia, son las que más se transforman por las exigencias de nuevos usos o la aparición de nuevos materiales. Así, la meteorización del interior de las torres de San Francisco o el forjado de las cubiertas que en su día fueron a teja vana.
Este sería el punto final del camino. En el extremo opuesto de la historia, los planos y proyectos de construcción nos ilustran sobre los diseños y materiales empleados, el coste de las obras y su duración, las características estéticas y funcionales de la época, etc. En el caso de estas dos construcciones, la documentación de fábrica es prácticamente inexistente, apenas señalada su situación en planos generales, de manera que hay que completar esta información insuficiente con otras fuentes, como la fotografía histórica, y recurrir a croquis de interpretación para dar volumen a esos planos y poder tener una perspectiva del paisaje. Las reproducciones en 3D son también una nueva aplicación utilísima para entender los volúmenes y referencias del entorno a proteger. No se puede olvidar que en las construcciones militares siempre será la estrategia la que defina el dónde y el cómo ha de ser la obra”.

“Escasean también de documentos escritos sobre los inicios de ambas construcciones: para la Iglesia de San Francisco, apenas los restos deteriorados de los antiguos libros de fábrica y algunas menciones en documentos posteriores, como los inventarios de la Desamortización. De la Casa del Comandante General, como se llamaba en sus orígenes, apenas referencias a la compra de los terrenos para su construcción en un puesto elevado, dominando todas las instalaciones navales, la boca de la ría, y marcando un espacio de poder entre la vieja y la nueva ciudad.
A lo largo del siglo XIX los grabados, la fotografía y, sobre todo, el aumento del número de publicaciones, con lo que conlleva de la extensión de la alfabetización y el acceso de la población general a libros y prensa, resulta más fácil seguir esta etapa de vida, digamos intermedia. Podemos comprobar las modificaciones constantes de las fachadas de Capitanía, en un intento (no siempre exitoso) de dotar de mayor majestuosidad al primitivo caserón, con la colocación de galerías, la construcción del edificio para el Estado Mayor y la unión final de estas edificaciones construyendo en el patio intermedio; comprobar la pervivencia de una de las naves del claustro de San Francisco y constatar, ya en el siglo XX, la erección del mimético edificio adyacente para vivienda del vicario y servicios parroquiales”.

“En cuanto a la bibliografía, tanto antigua como actual, aparecen las primeras referencias en los diccionarios geográficos, como el Miñano o el Madoz, el Álbum de Bahamonde Ortega, las publicaciones locales como el Anuario o el Almanaque Ferrolanos, con firmas tan prestigiosas como son las de Ángel del Arenal, Comerma, Saralegui, Fort Roldán, etc. Como obra culmen, la archiconocida historia de Montero Aróstegui, verdadero compendio de la construcción del Ferrol dieciochesco, con el testimonio a tiempo real de su estado un siglo después de su construcción. Ya en el siglo XX; la monumental obra del profesor Vigo Trasancos, que profundiza precisamente en las formas construidas y en el urbanismo, ámbito de nuestro trabajo. Y en la actualidad un sinnúmero de estudios universitarios, académicos, de diferentes asociaciones culturales… que nos facilitan el conocimiento primario de los bienes, sin tener que hacer este recorrido desde cero.
Es fundamental también la referencia a los textos doctrinales, tanto legales (Ley 16/1985 nacional y 5/2016 autonómica), de los Planes Nacionales del Ministerio de Cultura, convenios europeos, ICOMOS (especialmente de su comité de fortificación, ICOFORT), para fundamentar las conclusiones relativas a la conservación y garantizar que las intervenciones respeten los elementos esenciales de las construcciones”.

“Por último, las nuevas tecnologías de visores aéreos (Google earth, goolzoom), los SIG (sistemas de información geográfica) y los visores de diferentes instituciones, como el Instituto Geográfico Nacional o la Xunta, nos permiten el acceso no solo a ortofotos, sino a otras muchas capas de relieve, catastro, fotografías antiguas, contando incluso algunas con comparadores para estas imágenes, que facilitan la comprobación del estado de los bienes en diferentes momentos de su historia.
En resumen, el objetivo de toda catalogación es la conservación y la difusión, y la publicación de este libro nos permite dar a conocer al público nuestra metodología de trabajo y la importancia de un tipo de patrimonio que hasta hace pocos años era una disciplina reservada a expertos y alejada de la población general que, como depositaria del bien y usuaria del mismo, puede y debe profundizar en el conocimiento de estos hitos del patrimonio que conforman su paisaje vital y que refuerzan el espíritu de pertenencia al lugar y a la comunidad.”.
Y tras estas dos intervenciones muchos aplausos y todos con agradecimiento por la labor desarrollada por Rodríguez-Villasante y Titi Perales.

ACERCA DE LOS AUTORES DE LA PUBLICACIÓN

El coronel de Intendencia, actualmente retirado, Juan Antonio Rodríguez-Villasante Prieto, ha desempeñado diversos destinos a bordo de buques de la Flota, y en dependencias del Arsenal de Ferrol. Su carrera militar la ha complementado con estudios y actividades sobre Patrimonio histórico, siendo académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid y de la Real Academia Gallega de Bellas Artes de Nuestra Señora. Del Rosario. También es miembro del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios y de la Comisión del Plan Nacional de Arquitectura Defensiva, siendo autor de diversas publicaciones en ese ámbito. Trabaja en la actualidad en su condición  de miembro del Comite Científico Internacional de Fortificaciones y Patrimonio Militar (ICOFORT), asesor de la UNESCO .

La documentalista Carmen Perales Garat, es Licenciada en Historia, especialista en patrimonio documental y bibliográfico habiendo desarrrollado muchos trabajos  de apoyo a diferentes instituciones, como Xunta de Galicia, Ayuntamientos de Ferrol y Coruña y también en varias dependencias de la Armada y Ejército de Tierra, con má de 50 trabajos  para efectuar la declaraciòn y catalogación de Bienes de Interes Cultural precisamente en el ámbito  del Plan Nacional de Arquitectura Defensiva. En el año 2023 fue elegida por la Academia de Ciencias y Artes Militares con el grado de colaboradora. Forma parte de la Asociación en defensa del patrimonio de Ferrolterra .

 

 

 

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