(Según saber y entender de Carlox Román). La tradición gastronómica de Ferrol y su comarca, no representa demasiadas complicaciones en la cocina, porque sus productos naturales son de tal categoría, que es necesario el apreciarlos, ya que suelen ser platos típicos, y bien preparados, por expertos profesionales de la buena cocina.
Y en cada rincón, en cualquier calle, en el puerto, en alguna amplia y acogedora Plaza.. nos solemos encontrar con ese acogedor local, donde podemos apreciar restauradores con imaginación y orgullo de su tarea, ya que como bien sabemos, la gastronomía no es sino otra manifestación de la historia, la cultura y sobre todo la sensibilidad y buen saber y conocer de un pueblo…

Aunque hablando de pulpo, aquí en Ferrol, nos podemos comer un excelente pulpo a la feria, en ese acogedor y veterano local llamado MESON MEIRAS, sito en la corta pero céntrica calle del Carmen 65; Un local con terraza, acogedor ambiente impregnado de familiaridad y excelente servicio profesional. Aunque lo suyo no es solamente esto del pulpo, sino otros típicos platos como bien son los chipirones, los chocos, la jibia, parrochitas, mejillones, cocochas de bacalao, calamares, gambones, gambas al ajillo, almejas a la marinera, zamburiñas a la marinera… y mucho más que sería muy largo de exponer.
EN EL RECUERDO…
Y muy cerca de este acogedor mesón, en pleno cantón, rodeado de árboles, de flores y palmeras, la cervecería OASIS, en sus tiempo lugar acogedor con una cafetería siempre ocupada y frecuentada, que aunque pasaría por varias manos, siempre la recuerda animada y que un olvidado año sería convertida en Biblioteca ¿?.. y otros servicios, que desconozco, dejando este lugar ya solitario y vacío de ambiente, aunque posiblemente tenga hoy día algún servicio, que uno ignore, pues sinceramente desde que cesara de ser cafetería, dejaría de visitar este siempre acogedor local, que ha quedado solamente en el recuerdo.
DE RECETAS
Y como estos días el tema del bacalao sigue manteniéndose vivo, especialmente por nuestro Puerto y que entre otros, el ilustre escritor «Picadillo» dejaría escrito unas «36 maneras de guisar el bacalao», aporto la escrita en su día, por el recordado Almirante, pintor y poeta, Miguel A. Fernández, en su «Recetario de Norfolk», titulada «Bacalao a bras -bacalao naval- « y que consiste en: deshacer el bacalao en crudo (mejor frotarlo con un paño para que queda más finamente deshecho), echar una porción generosa de aceite en un cacharro y en este aceite se dora bastante cebolla cortada en rodajas bien finas. Se le une al bacalao deshecho y se hace al fuego un rato hasta que esté cocido.
Enseguida se cortan patata paja y se fríen. Se unen al bacalao y a la cebolla y se envuelve todo fuera del fuego con huevos batidos como para hacer huevos revueltos.
Se lleva todo nuevamente al fuego, moviendo siempre bien y rápidamente, de forma que los huevos se vayan haciendo pero sin dejar que la mezcla se seque demasiado.